SANTA FAZ DE TOURS

Nuestra devoción principal es la Santa Faz de nuestro Señor Jesucristo, en la devoción de Tours. Contemplar el rostro de Cristo es reencontrar el rostro del Padre: es dejar que el mismo Jesús nos mire, nos sane, nos consuele y nos fortalezca.
Como santa Teresita, queremos gastar la vida amando y haciendo amar ese rostro adorable. La Santa Faz es promesa de bendiciones para las familias que la honran en sus hogares, y por eso es el centro de nuestra misión.
“Quien contempla la Faz de Jesús nunca más camina solo.”
Los 4 que iniciaron el llamado de la Santa Faz
Sor María de San Pedro
El origen

Carmelita descalza del Carmelo de Tours, Francia (1816–1848). Hacia 1844, Nuestro Señor le reveló la devoción a la Santa Faz y le confió la oración de la Flecha de Oro, que repara las blasfemias contra el Santo Nombre y contra la Santa Faz. Desde el origen, el sentido de la devoción es claro: reparación, consolar el Rostro herido de Cristo.
“Contemplar, reparar y amar el Rostro de Cristo.”

Léon Papin-Dupont El propagador

Laico y abogado, conocido como “el santo varón de Tours” (1797–1876). Trajo de Roma la imagen de la Santa Faz ligada al velo de santa Verónica y, aun ante la prohibición, hizo un oratorio en su casa, donde la devoción siguió viva y se difundió. Modelo de apostolado laico y de oración perseverante.
“La devoción no se apaga; solo se esconde, como brasa bajo las cenizas.”

Beata María Pierina De Micheli El renacer

Religiosa de las Hijas de la Inmaculada Concepción, Italia (1890–1945). Por pedido expreso de Cristo, reavivó la devoción en el siglo XX y promovió la Medalla de la Santa Faz, con el Rostro tomado de la Sábana Santa. Beatificada en 2010.
“Nadie me da un beso de amor en mi Rostro para reparar el beso de Judas.”

Sierva de Dios Maria Concetta Pantusa
La Moneda Preciosa

Madre, esposa, laica mística católica, sierva fiel. Por medio de ella, Jesús reveló la verdad de la “Moneda Preciosa”: su Santo Rostro es como una moneda acuñada por el mismo Rey del Universo, la fianza más segura ante la Justicia Divina, capaz de obtenerlo todo del Padre. No hecha de oro o plata corruptibles, sino acuñada con la Santísima Humanidad de Cristo, marcada con el sello de la Divinidad y bañada en la Sangre de la Redención. Enseñó que esta Moneda debe ofrecerse con profunda humildad y en perfecta armonía con la Voluntad Divina, nunca como talismán para caprichos egoístas. Y nos dejó la oración de ofrecimiento:
“Padre Eterno, te ofrezco el Santo Rostro de tu Hijo, desfigurado por amor a nosotros, en reparación por nuestros pecados y por los del mundo entero.”
Nuestra familia espiritual
Caminamos sostenidos por una gran familia que intercede por nosotros y nos enseña a vivir el amor de Dios en la práctica.
Madre de la Misión

Nuestra Señora del Carmen
La Madre que nos conduce al corazón de su Hijo y nos cubre con su manto.
Padre de la Misión

San José
Protector de la Sagrada Familia, modelo de padre, esposo y trabajador
Patrona

Santa Rita de Casia
Patrona de las causas imposibles y de las familias.
Patrono

San Judas Tadeo
El amigo de quienes buscan esperanza en las causas difíciles.
Santos místicos
San Padre Pío, santa Faustina y santa Teresita Hijos del fuego del Espíritu, modelos de oración, misericordia y amor a la Santa Faz.
Santa Teresita

Santa Faustina

San Padre Pío




