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MADRE — Nuestra Señora del Carmen

Oración a Nuestra Señora del Carmen

 

Significado: la oración principal de la devoción. Pide la protección maternal de María, especialmente para quien lleva el Santo Escapulario, y la gracia de alabarla eternamente en el cielo.

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Oh santísima e inmaculada Virgen María, ornamento y gloria del Carmelo, tú que velas tan particularmente por los que llevan tu sagrado escapulario, vela también por nosotros y cúbrenos con el manto de tu maternal protección. Fortalece nuestra debilidad con tu poder y disipa con tu luz las tinieblas de nuestro corazón. Aumenta en nosotros la fe, la esperanza y la caridad; adorna nuestra alma con todas las virtudes, para que sea cada vez más amada por tu divino Hijo. Asístenos durante la vida, consuélanos con tu amable presencia en la hora de la muerte y preséntanos a la Santísima Trinidad como tus hijos y siervos fieles, para que podamos alabarte eternamente en el cielo. Así sea.

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(Rezar 3 Avemarías)

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¡Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros!

 

Consagración a Nuestra Señora del Carmen

 

Significado: la entrega total a María, Madre del Carmelo. Quien reza le consagra su vida y pide que el escapulario atraiga su mirada maternal y la fidelidad a Jesús.

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Oh María, Madre y hermosura del Carmelo, te consagro hoy y siempre mi vida, como pequeño homenaje de gratitud por todas las gracias que, por tu intercesión, he recibido de Dios.

Tú cuidas con especial cariño a los que llevan devotamente tu escapulario: te suplico que sostengas mi fragilidad con tus virtudes, que ilumines con tu sabiduría las tinieblas de mi mente y que avives en mí la fe, la esperanza y la caridad, para que cada día pueda crecer en el amor a Dios y en la devoción a ti.

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Que el escapulario atraiga sobre mí tu mirada maternal y tu protección en las luchas diarias, y que yo sea siempre fiel a tu Hijo Jesús y a ti, evitando todo pecado e imitando tus virtudes. Quiero ofrecer a Dios, por tus manos, todo el bien que haga con la ayuda de tu gracia; que tu bondad me alcance el perdón de mis pecados y una constante fidelidad al Señor.

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Oh Madre amabilísima, que tu amor me alcance un día cambiar tu escapulario por el eterno vestido nupcial y vivir contigo y con los santos del Carmelo en la felicidad del Reino de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

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NOVENA A NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN

Cómo rezar: durante 9 días, haz la señal de la cruz, reza la oración preparatoria y la oración del día, y al final 3 Avemarías y la invocación.

 

Oración preparatoria

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¡Oh Dios eterno, Padre, Hijo y Espíritu Santo! Postrado en tu adorable presencia, imploro misericordia por los méritos de tu Hija predilecta, Madre soberana y Esposa santísima, la excelsa Virgen María del Monte Carmelo, maternal protectora de todos los necesitados en la vida, en la muerte y en el purgatorio.

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Oración a la Virgen

 

¡Reina excelsa y Madre tierna del Carmelo, refugio de todos los mortales! Aquí tienes a tus pies a una pobre alma que en ti confía. Mírame con bondad, escúchame benigna y concédeme el favor que en esta novena vengo a pedirte. Si esta súplica no me conviniera, espero que tu bondad acoja mi intención y me dé alguna otra gracia más provechosa, y así mi confianza en ti será coronada por ti.

Concede que hallemos en esta tu divisa una protección contra todos los males y un manantial de beneficios de tu Corazón maternal; y ahora alcánzame el favor particular que en esta novena te pido (se dice el favor deseado).

 

(Rezar 3 Avemarías)

 

Cierre (todos los días)

¡Bendita sea por todos la Madre de Dios, santa Virgen del Carmen!

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Oración del Escapulario

 

Significado: oración breve de quien lleva el Santo Escapulario, pidiendo la gracia de morir piadosamente en gracia de Dios y alcanzar la vida eterna.

 

Ayúdame, oh Madre querida, para que, llevando con devoción tu santo escapulario, merezca la dicha de morir piadosamente con él, en gracia de Dios, y así alcanzar la vida eterna. Amén.

 

Jaculatorias a Nuestra Señora del Carmen

¡Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros! ¡Oh María, Madre del Carmelo, cúbrenos con tu manto! ¡Nuestra Señora del Carmen, protege a nuestras familias!

SAN PÍO DE PIETRELCINA (Novena)

Significado: el Padre Pío, el fraile de los estigmas, es uno de los santos más queridos del siglo XX. La novena se recomienda especialmente del 14 al 22 de septiembre (su memoria es el 23 de septiembre), pero puede rezarse en cualquier momento.

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Los 9 días (cada día tiene una frase y una oración)

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Día 1 — Conformarse a los sufrimientos: “Acostúmbrate a los padecimientos que Jesús te mande. El Señor, que sufre con tu aflicción, vendrá a consolarte, infundiendo muchas gracias en tu alma.” — Amado san Pío, que llevaste en tu cuerpo los signos de la Pasión de Nuestro Señor, ruega por nosotros.

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Día 2 — Resistir a las tentaciones: “¡Ánimo! No temas los ataques del demonio. Es buena señal si el Enemigo grita a tu alrededor: eso muestra que no está dentro de ti.” — San Pío, que supiste resistir a las tentaciones del maligno, ruega por nosotros.

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Día 3 — Amor a la Virgen: “Que María sea la estrella que ilumine vuestro camino y os muestre cómo ir con seguridad al Padre celestial.” — Virtuosísimo san Pío, que amaste tanto a la Madre celestial, intercede por nosotros ante la Virgen santa.

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Día 4 — El ángel de la guarda: Castísimo san Pío, que tanto amaste y enseñaste a amar al santo ángel de la guarda, intercede ante Dios por nosotros.

Día 5 — Las almas del purgatorio: San Pío, que tuviste grandísima devoción a las almas del purgatorio, por las que te ofreciste como víctima expiatoria, pide al Señor que infunda en nosotros compasión por esas almas.

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Día 6 — Los enfermos: Obedientísimo san Pío, que quisiste tanto a los enfermos porque en ellos veías a Jesús, ruega a Dios para que todos los enfermos puedan experimentar la curación.

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Día 7 — La conversión de los que no creen: Bendito san Pío de Pietrelcina, ruega a Dios para que los que no creen reciban una fe grande y verdadera y se conviertan; para que los que tienen poca fe mejoren su vida cristiana; y para que los justos perseveren en el camino de la salvación.

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Día 8 — Encontrarte en el Paraíso: Con tu paternal protección, podremos en la hora de la muerte encontrarte a las puertas del Paraíso esperando nuestra llegada.

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Día 9 — Fidelidad a la Iglesia: “Permanece siempre unido a la Santa Iglesia Católica, porque solo ella puede dar la verdadera paz, pues solo ella posee a Jesús sacramentado.” — Humilde san Pío, ruega a Dios que envíe obreros a su santa obra y sacerdotes santos.

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Oraciones finales (todos los días)

 

Oh Jesús mío, que dijiste: “Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá”, yo llamo, busco y pido la gracia de (mencionar la intención). (Padre Nuestro, Avemaría y Gloria) Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío y espero.

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Oh Jesús mío, que dijiste: “En verdad, en verdad os digo que, si pedís algo al Padre en mi nombre, él os lo dará”, en tu nombre pido la gracia de (mencionar la intención). (Padre Nuestro, Avemaría y Gloria) Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío y espero.

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Oh Jesús mío, que dijiste: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”, apoyado en la infalibilidad de tus palabras, pido la gracia de (mencionar la intención). (Padre Nuestro, Avemaría y Gloria) Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío y espero.

 

Oh Sagrado Corazón de Jesús, para quien es imposible no tener compasión de los afligidos, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, tu tierna Madre y nuestra. San José, padre putativo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros. (Rezar la Salve)

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SAN PÍO DE PIETRELCINA — Oraciones

“Quédate conmigo, Señor” (después de la Comunión y por la noche)

 

Significado: la oración más famosa del Padre Pío, que rezaba después de la Comunión y por la noche: un pedido profundo de permanecer en la presencia de Jesús, reconociendo la propia debilidad y la necesidad de Dios.

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Quédate conmigo, Señor, porque necesito tu presencia para no olvidarte; sabes cuán fácilmente te abandono.

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Quédate conmigo, Señor, porque soy débil y necesito tu fuerza para no caer tantas veces; porque tú eres mi luz y sin ti estoy en tinieblas; porque tú eres mi vida y sin ti decae mi fervor.

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Quédate para darme a conocer tu voluntad, para que oiga tu voz y te siga; porque deseo amarte mucho y estar siempre en tu compañía.

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Quédate conmigo, Señor, si quieres que te sea fiel. Quédate conmigo, Señor, porque, por pobre que sea mi alma, desea ser para ti un lugar de consuelo y un nido de amor.

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Quédate conmigo, Jesús, porque es tarde y el día declina… es decir, la vida pasa; la muerte, el juicio y la eternidad se acercan, y es necesario reponer mis fuerzas para no detenerme en el camino, y para eso te necesito.

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Ya es tarde y la muerte se acerca. Temo las tinieblas, las tentaciones, la aridez, la cruz, los sufrimientos, ¡y cuánto te necesito, Jesús mío, en esta noche del destierro!

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Quédate conmigo, Jesús, porque en esta noche de la vida, llena de peligros, te necesito.

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Haz que, como tus discípulos, te reconozca en la fracción del pan; es decir, que la Comunión eucarística sea la luz que disipe las tinieblas, la fuerza que me sostenga y la única alegría de mi corazón.

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Quédate conmigo, Señor, porque en la hora de la muerte quiero estar unido a ti, si no por la Comunión, al menos por la gracia y el amor.

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Quédate conmigo, Jesús; no te pido consuelos divinos, porque no los merezco, sino el don de tu presencia: eso sí te lo pido.

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Quédate conmigo, Señor; solo a ti te busco: tu amor, tu gracia, tu voluntad, tu corazón, tu Espíritu, porque te amo y no pido otra recompensa que amarte más. Con un amor firme y práctico, amarte con todo mi corazón en la tierra, para seguir amándote perfectamente por toda la eternidad. Amén.

Oración al Santísimo Sacramento (visita a Jesús)

 

Significado: la oración que el Padre Pío hacía al visitar a Jesús en el Santísimo Sacramento: adoración, agradecimiento, reparación y entrega total.

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Señor Jesucristo, que por amor a los hombres permaneces noche y día en este Sacramento, esperando, llamando y acogiendo a todos los que vienen a visitarte, creo que estás realmente presente en este sagrario. Te adoro desde el abismo de mi nada, y te doy gracias por tantas gracias que me has concedido, especialmente por haberme dado como abogada a María, tu Santa Madre, y por haberme llamado a visitarte en esta iglesia.

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a) en agradecimiento por este don magnífico; b) en reparación de todas las injurias que te hacen tus enemigos en este Sacramento; c) quiero, con esta visita, adorarte en todos los rincones de la tierra.

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Jesús mío, te amo con todo mi corazón. Me arrepiento de haber ofendido tantas veces en el pasado tu bondad infinita. Propongo, con tu gracia, no volver a ofenderte en el futuro. En mi miseria, me consagro enteramente a ti; renuncio a mi voluntad y te la doy por completo, junto con mis afectos, mis deseos y todo lo que me pertenece.

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Haz de mí, de ahora en adelante, y de mis bienes, todo lo que te agrade. No pido ni deseo sino tu santo amor, la perseverancia final y el perfecto cumplimiento de tu voluntad.

Te encomiendo las almas del purgatorio, especialmente las que fueron más devotas del Santísimo Sacramento y de la Santísima Virgen. Te encomiendo también a todos los pobres pecadores.

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En fin, Salvador mío, uno todos mis afectos a los de tu adorable Corazón y los ofrezco al Padre Eterno, pidiéndole que los acepte y acoja por tu amor. Así sea.

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Oración al Padre Pío para pedir una gracia

Significado: una oración breve y directa para pedir una gracia por la intercesión del Padre Pío.

Oh Dios, que concediste a san Pío de Pietrelcina, sacerdote capuchino, el privilegio de participar de modo admirable en la Pasión de tu Hijo, concédeme, por su intercesión, la gracia de (formular el pedido), que ardientemente deseo; y concédeme, sobre todo, conformarme con la muerte de Jesús, para alcanzar después la gloria de la resurrección.

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(Rezar 3 veces: Gloria)

 

Oración de la noche del Padre Pío

 

Significado: la oración que el Padre Pío rezaba por la noche, pidiendo que el corazón encuentre su fuente en Cristo y que muramos a nosotros mismos para vivir solo en Él.

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Oh Cristo, tu Reino está cerca; permítenos participar de tu triunfo en la tierra, para después participar de tu Reino celestial.

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Concédenos comunicar tu amor y anunciar tu realeza divina con el ejemplo de nuestra vida y con nuestras obras.

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Apodérate de nuestros corazones aquí en la tierra, para que sean tuyos por la eternidad. No permitas que nos apartemos de tu voluntad: que ni la vida ni la muerte nos separen de ti.

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Que nuestro corazón encuentre su fuente en ti, Salvador nuestro, para que, saciados de tu amor, seamos apóstoles incansables de tu Reino.

Que muramos a nosotros mismos cada día, para vivir solo en ti. Así sea.

 Jaculatorias del Padre Pío

Significado: el Padre Pío era un hombre de oración continua. Estas jaculatorias breves expresan su espiritualidad: confianza, amor a Dios, al ángel de la guarda y a la oración.

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1. La más famosa (al Sagrado Corazón):

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Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío y espero.

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2. De la oración continua:

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Orad sin cesar. Dad gracias en toda ocasión, porque esta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús para con vosotros. (1 Tes 5, 17-18)

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3. De confianza:

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Confía en el Señor, haz el bien y poseerás la tierra.

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4. Al ángel de la guarda:

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Mi santo Ángel de la Guarda, guárdame y guíame por los caminos difíciles de la vida.

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5. De amor a Jesús:

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Jesús mío, te amo con todo mi corazón.

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6. Del Padre Pío (frase que repetía):

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Tengamos la firme esperanza de ser escuchados, confiando en la promesa del Divino Maestro: pedid y recibiréis, buscad y hallaréis.

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PADRE — San José

Oración a san José (padre adoptivo de Jesús)

Significado: la oración clásica a san José, fiel custodio de la Sagrada Familia. Pide su protección, que libre a la Iglesia de las asechanzas del enemigo y nos conduzca a una vida santa y una muerte feliz.

 

A ti, san José, acudimos en nuestras necesidades y, con confianza, pedimos tu protección.

 

Por el amor que te unía a la Virgen Inmaculada, Madre de Dios, y por tu amor de padre hacia Jesús, con insistencia te pedimos: vuelve bondadoso tu mirada a la herencia que Jesús rescató con su Sangre preciosísima, ¡y ven con tu poder en nuestro auxilio!

 

Como en otro tiempo libraste de grave peligro al Niño Dios, libra así de las insidias del enemigo a la santa Iglesia de Dios. San José, amoroso custodio del Divino Niño, defiende de las manos enemigas la santa Eucaristía en todos los sagrarios del mundo. ¡Acoge a todos bajo tu protección! Y, siguiendo tu ejemplo y con tu ayuda, que llevemos una vida santa y tengamos una muerte feliz, para poder llegar a la eterna bienaventuranza en el cielo. Amén.

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Oración a san José (del papa Francisco — Patris Corde)

 

Significado: la oración compuesta por el papa Francisco en su carta “Patris Corde” (Con corazón de padre), sobre san José. Breve, profunda y muy actual.

 

Salve, custodio del Redentor y esposo de la Virgen María. A ti Dios confió a su Hijo, en ti María depositó su confianza, contigo Cristo se hizo hombre. Oh, bienaventurado José, muéstrate padre también a nosotros y guíanos en el camino de la vida. Concédenos gracia, misericordia y valentía, y defiéndenos de todo mal. Amén.

 Oración a san José por los padres

Significado: pide a san José que proteja e inspire a todos los padres de familia para educar a sus hijos en la fe.

 

A ti, san José, acudimos en nuestra tribulación; llenos de confianza, pedimos tu protección para todos los padres de familia.

 

Tú fuiste el padre adoptivo de Jesús; supiste amarlo, respetarlo y educarlo con amor y dedicación. Mira a todos los padres del mundo, para que, con amor y dedicación, eduquen a sus hijos en la fe cristiana.

 

Protege a todos los padres que trabajan duro cada día para que no les falte nada a sus hijos. Protege a todos los padres… (continúa con tus intenciones)

 

San José, ruega por nosotros y por nuestras familias. Amén.

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NOVENA A SAN JOSÉ (el Padre)

Cómo rezar: durante 9 días, reza la oración preparatoria, la oración a la Santísima Virgen y la oración del día, y al final la oración final. El último día, reza 7 Padre Nuestros, 7 Avemarías y 7 Glorias en honor de los gozos y dolores de san José.

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Invocación al Espíritu Santo (todos los días)

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Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía, Señor, tu Espíritu, y serán creados, y renovarás la faz de la tierra.

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Oremos: Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos, según el mismo Espíritu, conocer lo que es recto y gozar siempre de su consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor, en la unidad del Espíritu Santo. Amén.

 

Oración preparatoria (todos los días)

Dios y Señor mío, Uno y Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo, creo que estoy ahora en tu soberana presencia, cuando me dispongo a consagrar a san José esta novena. Te adoro con todo mi corazón, porque eres infinitamente bueno y digno de ser amado sobre todas las cosas. Te adoro con toda la intensidad de que soy capaz y me arrepiento de los muchos pecados que he cometido contra tu Divina Majestad.

 

Quiero, en esta novena, aprender las virtudes que con tanta perfección practicó el glorioso Patriarca san José, y alcanzar por su intercesión las gracias que tanto necesito. Señor, ¿quién soy yo para atreverme a comparecer ante tu presencia?

 

Conozco la pobreza de mis méritos y la multitud de mis pecados, por los que no merezco ser escuchado en mis oraciones; lo que yo no merezco, lo merece san José, padre nutricio de Jesús; lo que yo no puedo, él lo puede. Vengo, por eso, con total confianza a implorar la divina clemencia, confiando no en mi debilidad, sino en el poder y valimiento de san José. Amén.

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Oración a la Santísima Virgen (todos los días)

Ayúdame, Señora, en mis oraciones, para que sean favorablemente atendidas por la intercesión y valimiento de tu santo Esposo. Amén.

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Oración final (todos los días)

Acuérdate, oh purísimo Esposo de la Virgen María, dulce protector san José, que jamás se ha oído decir que alguien haya invocado tu protección, implorado tu socorro y no haya sido consolado por ti. Con gran confianza vengo a tu presencia y me encomiendo fervorosamente a ti. No desprecies mi súplica, oh Padre adoptivo del Redentor, y dígnate acogerla piadosamente. Amén.

Oración del 9.º día (cierre de la novena)

Alcánzame también las gracias que te he pedido cada día de esta novena. Confío en que todo lo que te he pedido lo recibiré del amor de Dios por medio de ti. De ahora en adelante, con la gracia divina, daré a conocer el poder que el Dios misericordioso te concede. Amén.

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(Rezar 7 Padre Nuestros, 7 Avemarías y 7 Glorias, en honor de los gozos y dolores del glorioso Patriarca)

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Jaculatorias a san José

¡San José, ruega por nosotros! ¡San José, custodio de la Sagrada Familia, protege nuestra casa! ¡San José, padre amantísimo, cuida de nuestros hijos!

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NOVENA A SANTA RITA DE CASIA (la Patrona)

Cómo rezar: durante 9 días, haz la señal de la cruz, reza la oración de cada día, di tu petición y al final reza 1 Padre Nuestro, 1 Avemaría y 1 Gloria.

Oración de cada día

Oh poderosa y gloriosa santa Rita, he aquí a tus pies un alma desamparada que, necesitando auxilio, acude a ti con la dulce esperanza de ser atendida por ti, que tienes el título de Santa de los casos imposibles y desesperados.

Oh querida santa, interésate por mi causa, intercede ante Dios para que me conceda la gracia que tanto necesito (haz tu petición).

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No permitas que tenga que apartarme de tus pies sin ser atendido. Si hay en mí algún obstáculo que me impida alcanzar la gracia que imploro, ayúdame a apartarlo.

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Envuelve mi petición en tus preciosos méritos y preséntala a tu celestial Esposo, Jesús, junto con tu oración. Oh santa Rita, pongo en ti toda mi confianza. Por tu medio, espero tranquilamente la gracia que te pido.

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(Rezar 1 Padre Nuestro, 1 Avemaría y 1 Gloria)

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¡Santa Rita, Abogada de los Imposibles, ruega por nosotros!

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Oración a santa Rita de Casia (causas imposibles)

 

Significado: la oración principal a santa Rita, la “Santa de los Imposibles” y “Abogada de los casos desesperados”. Perfecta para pedir una gracia difícil, con total confianza en su intercesión.

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Oh poderosa y gloriosa santa Rita, he aquí a tus pies un alma desamparada que, necesitando auxilio, acude a ti con la dulce esperanza de ser atendida por ti, que tienes el título de Santa de los Casos Imposibles y Desesperados.

Oh querida santa, interésate por mi causa, intercede ante Dios para que me conceda la gracia que tanto necesito (haz tu petición).

​

No permitas que tenga que apartarme de tus pies sin ser atendido. Si hay en mí algún obstáculo que me impida alcanzar la gracia que imploro, ayúdame a apartarlo.

​

Envuelve mi petición en tus preciosos méritos y preséntala a tu celestial Esposo, Jesús, junto con tu oración. Oh santa Rita, pongo en ti toda mi confianza. Por tu medio, espero tranquilamente la gracia que te pido.

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Presentada por ti, que eres tan querida por el Señor, mi súplica será ciertamente aceptada y atendida; me valdré de este favor para mejorar mi vida y mis costumbres, y para exaltar, en la tierra y en el cielo, las misericordias divinas. Amén.

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(Rezar 1 Padre Nuestro, 1 Avemaría y 1 Gloria)

¡Santa Rita, Abogada de los Imposibles, ruega por nosotros!

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Oración a santa Rita (casos desesperados)

 

Significado: una versión más breve y directa, para los momentos de angustia y desesperación.

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Oh poderosa santa Rita de Casia, llamada Santa de los Imposibles, abogada de los casos desesperados, auxilio en la hora extrema, refugio en el dolor y salvación para los que se hallan en los abismos del pecado y de la desesperación: con toda confianza en tu celestial patrocinio, acudo a ti en el difícil e imprevisto caso que dolorosamente me oprime el corazón (haz tu petición).

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Dime, santa Rita, ¿no quieres ayudarme y consolarme? ¿Apartarás tu mirada piadosa de mi pobre corazón? ¡No, no lo creo! Tú, que eres tan buena y tan poderosa ante el Corazón de Jesús, alcánzame la gracia que te pido. Amén.

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Jaculatorias a santa Rita

 

¡Santa Rita, Abogada de los Imposibles, ruega por nosotros! ¡Santa Rita de Casia, intercede por nosotros! ¡Santa Rita, auxilio de la última hora, socórrenos!

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PATRONO — San Judas Tadeo

Oración a san Judas Tadeo (causas perdidas)

 

Significado: la oración clásica a san Judas, “Patrono de los casos desesperados y de los asuntos sin remedio”. Perfecta para causas imposibles y situaciones desesperadas.

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San Judas Tadeo, glorioso apóstol, fiel siervo y amigo de Jesús: el nombre del traidor ha sido causa de que muchos te olviden, pero la santa Iglesia te honra y te invoca universalmente como patrono de los casos desesperados y sin remedio.

Intercede por mí, que soy tan miserable, poniendo en práctica, te lo ruego, el privilegio particular que se te ha concedido de traer ayuda pronta y visible donde es casi imposible.

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Ven en mi auxilio en esta gran necesidad, para que pueda recibir los consuelos y socorros del cielo en todas mis aflicciones, necesidades y sufrimientos, particularmente (aquí di la gracia que deseas obtener), y para que pueda bendecir a Dios contigo y con todos los elegidos por toda la eternidad.

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Te prometo, bienaventurado san Judas Tadeo, tener siempre presente esta gran gracia y no dejar nunca de honrarte como mi especial y poderoso patrono, y haré cuanto pueda para difundir tu devoción. Amén.

Oración a san Judas Tadeo

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Significado: una oración más actual, que pide la gracia y también el compromiso de imitar a san Judas en el seguimiento de Cristo.

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San Judas Tadeo, apóstol escogido por Cristo, te saludo y alabo por la fidelidad y el amor con que cumpliste tu misión. Llamado y enviado por Jesús, eres una de las doce columnas que sostienen la verdadera Iglesia fundada por Cristo.

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Innumerables personas, imitando tu ejemplo y ayudadas por tu oración, encuentran el camino hacia el Padre, abren el corazón a los hermanos y descubren fuerzas para vencer el pecado y superar todo mal.

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Quiero imitarte, comprometiéndome con Cristo y con su Iglesia por una decidida conversión a Dios y al prójimo, especialmente al más pobre. Y, así convertido, asumiré la misión de vivir y anunciar el Evangelio como miembro activo de mi comunidad.

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Espero, entonces, alcanzar de Dios la gracia que imploro, confiando en tu poderosa intercesión.

 

(En este momento, en silencio, haz tu petición)

 

¡San Judas Tadeo, ruega por nosotros! ¡Amén!

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Jaculatorias a san Judas Tadeo

 

¡San Judas Tadeo, ruega por nosotros! ¡San Judas Tadeo, patrono de las causas imposibles, intercede por nosotros! ¡San Judas Tadeo, amigo fiel de Jesús, socórrenos!

SANTA FAUSTINA KOWALSKA (Novena de la Divina Misericordia)

 

Significado: santa Faustina fue la “secretaria de la Divina Misericordia”. Jesús le reveló que, durante esta novena, concedería “toda clase de gracias”. Cada día tiene una intención específica.

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Oración para pedir gracias (todos los días)

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Oh Jesús, que hiciste de santa Faustina una gran devota de tu ilimitada misericordia, dígnate, por su intercesión, si es del agrado de tu santísima voluntad, concederme la gracia (petición en silencio) que te pido. Yo, pecador, no soy digno de tu misericordia.

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Oración de acción de gracias (todos los días)

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Oh Jesús, Dios eterno, te doy gracias por tus innumerables gracias y beneficios. Que cada latido de mi corazón sea un nuevo himno de acción de gracias hacia ti, oh Dios. Que cada gota de mi sangre circule para ti, Señor. Que mi alma sea un solo himno de adoración a tu misericordia. Te amo, Dios, por ti mismo. (Diario, 1794)

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Los 9 días y sus intenciones

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Día 1 — Felices los que ponen su confianza en Dios

Día 2 — La confianza como respuesta al conocimiento del misterio de la misericordia de Dios

Día 3 — La fe

Día 4 — La esperanza

Día 5 — El amor

Día 6 — La humildad

Día 7 — La contrición

Día 8 — El cumplimiento de la voluntad de Dios

Día 9 — El vaso de la confianza

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(Temas de la Novena a santa Faustina por la gracia de la confianza.)

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Letanía de santa Faustina

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Señor, ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros. Jesucristo, óyenos. Jesucristo, escúchanos. Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros. Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros. Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros. Santísima Trinidad, que eres un solo Dios, ten piedad de nosotros.

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Santa María, ruega por nosotros. Santa Faustina, testigo vivo de la misericordia del Padre celestial, ruega por nosotros. Santa Faustina, humilde sierva de Jesús, Misericordia encarnada, ruega por nosotros. Santa Faustina, confidente del mensaje de la misericordia, ruega por nosotros. Santa Faustina, secretaria fiel de las palabras de Jesús Misericordioso, ruega por nosotros. Santa Faustina, partícipe de la Pasión y Resurrección del Señor, ruega por nosotros. Santa Faustina, guía en el camino de la Cruz de Jesús, ruega por nosotros. Santa Faustina, amante de la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo, ruega por nosotros. Santa Faustina, modelo de servicio y sacrificio, ruega por nosotros. Santa Faustina, defensora de los niños y los jóvenes contra el mal, ruega por nosotros. Santa Faustina, promotora de la confianza en los corazones de los agonizantes, ruega por nosotros. Santa Faustina, preocupada por la salvación de la humanidad, ruega por nosotros. Santa Faustina, protectora de las almas del purgatorio, ruega por nosotros. Santa Faustina, que imploras la misericordia divina para el mundo entero, ruega por nosotros.

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Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

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Ruega por nosotros, santa Faustina, para que con la vida y con las palabras proclamemos al mundo el mensaje de la Misericordia.

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(Terminar rezando: Padre Nuestro, Avemaría y Gloria)

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Oración de santa Faustina para pedir un corazón misericordioso

 

Significado: una de las oraciones más bellas de santa Faustina, en la que pide que todos sus sentidos (ojos, oídos, lengua, manos, pies y corazón) sean misericordiosos, como reflejo de la misericordia de Dios.

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Ayúdame, Señor, a que mis ojos sean misericordiosos, para que yo jamás sospeche ni juzgue a las personas por su apariencia exterior, sino que descubra la belleza interior de los demás y pueda ayudarlos.

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Ayúdame, Señor, a que mis oídos sean misericordiosos, para que esté atenta a las necesidades de mis hermanos y no permanezca indiferente ante sus dolores y lágrimas.

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Ayúdame, Señor, a que mi lengua sea misericordiosa, para que nunca hable mal de mis hermanos, sino que tenga para cada uno de ellos una palabra de consuelo y de perdón.

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Ayúdame, Señor, a que mis manos sean misericordiosas y estén llenas de buenas obras, y nunca se cansen de hacer el bien a los demás, mientras acepto para mí las tareas más difíciles y penosas.

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Ayúdame, Señor, a que también mis pies sean misericordiosos, para que lleven sin descanso ayuda a mis hermanos, venciendo la fatiga y el cansancio; que mi descanso esté en el servicio al prójimo.

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Ayúdame, Señor, a que mi corazón sea misericordioso y sensible a todos los sufrimientos del prójimo; que nadie reciba una negativa de mi corazón. Que trate con sinceridad incluso a quienes abusan de mi bondad.

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En cuanto a mí, me encerraré en el misericordiosísimo Corazón de Jesús, callando a los demás cuánto tengo que sufrir.

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Tú mismo me mandas ejercitarme en tres grados de la misericordia: primero, la obra de misericordia, de cualquier clase que sea; segundo, la palabra de misericordia —si no puedo con la obra, entonces con la palabra—; tercero, la oración. Si no puedo mostrar la misericordia ni con la obra ni con la palabra, siempre puedo hacerlo con la oración. Mi oración llega incluso adonde no puedo estar físicamente.

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Oh Jesús mío, transfórmame en ti, porque tú todo lo puedes. (Santa Faustina Kowalska)

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Oración por la intercesión de santa Faustina (para alcanzar una gracia)

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Significado: la oración para pedir una gracia por la intercesión de santa Faustina, la “Secretaria de la Divina Misericordia”.

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Oh Jesús, que hiciste de santa Faustina una gran devota de tu infinita misericordia, concédeme, por su intercesión, si es conforme a tu santísima voluntad, la gracia (haz tu petición) que te pido.

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Yo, pecador, no soy digno de tu misericordia, pero mira el espíritu de sacrificio de santa sor Faustina y recompensa sus virtudes, escuchando las súplicas que por medio de ella te presento con confianza.

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(Rezar Padre Nuestro, Avemaría y Gloria)

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Santa Faustina, ruega por nosotros.

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Oración de santa Faustina por la salvación de las almas

 

Significado: santa Faustina tenía un amor ardiente por las almas. Esta oración expresa su deseo de que todas las almas conozcan la misericordia de Dios y confíen en ella.

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¡Oh Cristo, dame almas! Que me suceda lo que tú quieras, pero a cambio dame almas. Deseo la salvación de las almas, deseo que las almas conozcan tu misericordia. No tengo nada para mí, porque lo he entregado todo a las almas, de modo que el día del Juicio me presentaré ante ti sin nada, porque lo he entregado todo a las almas, y por eso no tendrás de qué juzgarme; y nos encontraremos ese día: el amor con la misericordia. (Diario, 1426)

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Oración de Juan Pablo II a santa Faustina

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Significado: la oración que san Juan Pablo II hizo en la canonización de santa Faustina (30 de abril de 2000), pidiendo que su mensaje de misericordia se difunda por el mundo.

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Y tú, Faustina, don de Dios a nuestro tiempo, don de la tierra de Polonia a toda la Iglesia, obténnos la gracia de percibir la profundidad de la misericordia divina, ayúdanos a hacer de ella experiencia viva y a testimoniarla a los hermanos. Que tu mensaje de luz y de esperanza se difunda por todo el mundo, lleve a la conversión a los pecadores, apacigüe las rivalidades y los odios, y abra a los hombres y a las naciones a la práctica de la fraternidad.

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Hoy, fijando contigo la mirada en el rostro de Cristo resucitado, hacemos nuestra tu oración de confiado abandono y decimos con firme esperanza: ¡Jesús, en ti confío!

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Jaculatorias de santa Faustina (de la Divina Misericordia)

 

Significado: las jaculatorias más importantes de la devoción a la Divina Misericordia, reveladas por Jesús a santa Faustina: flechas breves de confianza y reparación.

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1. La más famosa (la más importante de todas):

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¡Jesús, en ti confío!

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2. De la Pasión (de la Coronilla de la Misericordia):

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Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

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3. De reparación:

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¡Oh Sangre y Agua, que brotaste del Corazón de Jesús como fuente de misericordia para nosotros, en ti confío!

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4. De confianza:

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Jesús misericordioso, en ti confío y espero.

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5. Por la conversión de los pecadores:

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Jesús, ten misericordia de los pobres pecadores.

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6. De adoración:

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¡Oh Dios, que todo lo que hay en mí te bendiga, mi Creador y Señor!

SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS (Novena de las Rosas)

 

Significado: santa Teresita prometió “hacer caer del cielo una lluvia de rosas” sobre quienes la invocaran. La Novena de las Rosas es la forma de pedir una gracia por su intercesión, confiando en esa promesa. Su fiesta se celebra el 1 de octubre.

Cómo rezar (los 9 días)

 

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

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Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te doy gracias por todos los favores, por todas las gracias con que enriqueciste el alma de tu sierva Teresa del Niño Jesús durante los 24 años que pasó en la tierra.

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Por los méritos de tan querida santita, concédeme la gracia que ardientemente te pido (haz tu petición), si es conforme a tu santísima voluntad y para la salvación de mi alma.

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(Rezar 24 veces: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.)

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¡Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz, ruega por nosotros!

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Su nombre religioso, Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz, muestra cuánto amaba el rostro de Cristo: la misma devoción que es el corazón de esta Misión.

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Oración a santa Teresita para obtener una gracia (la de la lluvia de rosas)

 

Significado: la oración más conocida a santa Teresita, basada en su promesa de “hacer caer del cielo una lluvia de rosas” sobre quienes la invocaran. Perfecta para pedir una gracia con confianza.

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¡Oh santa Teresita del Niño Jesús, modelo de humildad, de confianza y de amor!

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Desde lo alto del cielo, derrama sobre nosotros las rosas que llevas en tus brazos: la rosa de la humildad, para que venzamos nuestro orgullo y aceptemos el yugo del Evangelio; la rosa de la confianza, para que nos abandonemos a la voluntad de Dios y descansemos en su Misericordia; la rosa del amor, para que, abriendo sin medida nuestras almas a la gracia, cumplamos el único fin para el cual Dios nos creó a su imagen: amarlo y hacerlo amar.

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Tú, que pasas tu cielo haciendo el bien en la tierra, ayúdame en esta necesidad y alcánzame del Señor lo que te pido, si es para la gloria de Dios y el bien de mi alma. Amén.

(Rezar un Padre Nuestro al final)

 

Oración al Niño Jesús (de santa Teresita)

 

Significado: una oración de abandono total y amor filial a Jesús, que expresa la espiritualidad del “caminito” de santa Teresita.

Oh pequeño Niño Jesús, mi único tesoro, me abandono a tus divinos caprichos; no quiero otra alegría que la de hacerte sonreír.

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Concédeme tus gracias y tus virtudes infantiles, para que, el día de mi nacimiento al cielo, los Ángeles y los Santos me reconozcan como tu pequeña esposa. Amén.

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Oración de santa Teresita a la Santa Faz

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Significado: santa Teresita era tan devota de la Santa Faz que su nombre religioso era “Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz”. Esta oración contempla el Rostro desfigurado de Jesús en la Pasión, el rostro que contemplamos en la devoción de la Santa Faz de Tours.

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Oh Jesús, que en tu crudelísima Pasión te convertiste en “oprobio de los hombres y varón de dolores”, yo adoro tu Divino Rostro, sobre el cual resplandecen la belleza y la ternura de la divinidad, y que ahora se ha vuelto para mí como el rostro de un “leproso” (Is 53, 4).

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Pero bajo esos rasgos desfigurados reconozco tu amor infinito, y deseo ardientemente amarte y hacerte amar por todos los hombres.

​Las lágrimas que con tanta abundancia corrieron de tus ojos me parecen perlas preciosas que quisiera recoger para, con su valor infinito, rescatar las almas de los pobres pecadores.

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Oh Jesús, tu Rostro es la única belleza que cautiva mi corazón. Con gusto renuncio en la tierra a la dulzura de tu mirada y al inefable beso de tu boca divina, pero te suplico: imprime en mi corazón tu divina imagen e incendíame en tu amor, para que un día pueda contemplar tu Rostro glorioso en el cielo. Amén.

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Jaculatorias a santa Teresita

 

Significado: en la Novena de las Rosas se rezan 24 jaculatorias (una por cada año de su vida), cada una seguida de un Gloria. Estas son las más bellas, listas para copiar:

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Santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz, intercede por mí. (Gloria…)

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Santa Teresita, delicia del Padre celestial, intercede por mí. (Gloria…)

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Santa Teresita, curada por la sonrisa de María, intercede por mí. (Gloria…)

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Santa Teresita, amor en el corazón de la Iglesia, intercede por mí. (Gloria…)

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Santa Teresita, alegría del Niño Jesús, intercede por mí. (Gloria…)

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Santa Teresita, sonrisa de Dios para el mundo, intercede por mí. (Gloria…)

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Santa Teresita, alfombra de rosas bajo los pies del Divino Maestro, intercede por mí. (Gloria…)

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Santa Teresita, abandonada al Amor Misericordioso, intercede por mí. (Gloria…)

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Santa Teresita, embriagada por el amor de la Eucaristía, intercede por mí. (Gloria…)

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Santa Teresita, hermana y protectora de los sacerdotes, intercede por mí. (Gloria…)

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Santa Teresita, amiga de los pobres pecadores, intercede por mí. (Gloria…)

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Santa Teresita, sembradora de rosas, intercede por mí. (Gloria…)

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Santa Teresita, maestra en el camino de la infancia espiritual, intercede por mí. (Gloria…)

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Frases de santa Teresita (para rezar cada día)

Todo es gracia. ¡Te amo, Señor! ¡Ayúdame a amarte cada vez más! Después de mi muerte haré caer del cielo una lluvia de rosas. Quiero pasar mi cielo haciendo el bien en la tierra. Jesús, en ti confío.

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Oración de santa Teresita para comenzar el día

 

Significado: una oración humilde y sencilla, tomada de las Obras Completas de santa Teresita (Oración 10), para ofrecer a Dios todas las pequeñas acciones del día: el corazón práctico del “caminito”.

​Dios mío, te ofrezco todas las acciones que haré hoy, en las intenciones y para la gloria del Sagrado Corazón de Jesús. Quiero santificar los latidos de mi corazón, mis pensamientos y mis obras más sencillas, uniéndolos a sus méritos infinitos, y reparar mis faltas arrojándolas en el horno de su Amor misericordioso.

​¡Oh Dios mío! Te pido, para mí y para mis seres queridos, la gracia de cumplir perfectamente tu santa voluntad y de aceptar, por tu amor, las alegrías y las penas de esta vida pasajera, para que un día estemos reunidos en el cielo por toda la eternidad. Así sea.

​— (Obras completas de santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz, Oración 10)

El “caminito”: la senda humilde de santa Teresita

“Es la confianza, y nada más que la confianza, lo que debe conducirnos al Amor.” — Santa Teresita

Algunas frases del caminito:

Todo es gracia. No me canso de hacer actos de amor. A veces, cuando estoy en dificultad, hago un acto de amor todavía mayor. Quiero pasar mi cielo haciendo el bien en la tierra. Después de mi muerte haré caer del cielo una lluvia de rosas.

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