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Por sus llagas hemos sido curados
La sanación que Jesús ofrece comienza en el corazón y nos llega, sobre todo, por los sacramentos de la Iglesia. El profeta Isaías anunció al Siervo sufriente: “por sus llagas hemos sido curados” (Is 53, 5). San Pedro repite esas palabras mirando la cruz de Cristo (1 Pe 2, 24). El rostro herido que contemplamos en la Santa Faz es el rostro de quien tomó sobre sí nuestros dolores. Jesús sigue sanando hoy, y lo hace principalmente por los sacramentos. En la Confesión, sana las h

jose amaro vieira filho Vieira
hace 7 horas1 min de lectura


El perdón que libera
El rencor encarcela a quien lo guarda. Perdonar es abrir la puerta de la cárcel y descubrir que el preso eras tú. Pedro preguntó a Jesús cuántas veces debía perdonar a su hermano, ¿hasta siete? Jesús respondió: setenta veces siete (Mt 18, 21-22), es decir, siempre. Y en el Padre Nuestro pedimos ser perdonados en la misma medida en que perdonamos (Mt 6, 12). Muchas personas que buscan sanación cargan heridas antiguas: de los padres, del cónyuge, de quien las hirió en la infanc

jose amaro vieira filho Vieira
hace 7 horas1 min de lectura


Jesús, en ti confío
Muchas cárceles del alma se llaman miedo. La respuesta que Jesús enseñó a santa Faustina cabe en cuatro palabras. Santa Faustina, una de las místicas de nuestra familia espiritual, recibió de Jesús el pedido de pintar la imagen de la Divina Misericordia con la inscripción “Jesús, en ti confío”. La frase es sencilla, pero es una oración de liberación: quien confía entrega el control a Dios. Jesús invita: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré”

jose amaro vieira filho Vieira
hace 7 horas1 min de lectura
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