Familia que reza
Este año, la Semana Nacional de la Familia de Brasil presenta el tema “Es tiempo de júbilo en nuestra vida” y el lema “Y la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado” (Rom 5, 5).
La reflexión bíblica hace resonar el Jubileo de la Esperanza, reavivando en las familias su vocación y misión de testimoniar la gracia y el don de amar. En este mes vocacional, la familia cristiana abre a la sociedad y al mundo caminos de esperanza y vida nueva.
En verdad, la familia, como cuna y fuente de la vida, se convierte —como recoge la bula Spes non confundit del Jubileo— en un signo auténtico y fiel de la esperanza que ilumina e inspira a la humanidad, conduciéndola al encuentro del Dios de la Vida y de la Misericordia infinita. Recordemos en este Jubileo que, si es cierto que mientras hay vida hay esperanza, también es verdad que la esperanza sostiene y fortalece la vida humana.
La familia es espacio privilegiado y fecundo de la primera evangelización, del encuentro con la gracia y la ternura del Dios de la Alianza, que hace a los padres cocreadores y mediadores del misterio de la vida.





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